La emblemática y familiar marca “Viña Cuerva” que toma su nombre del apellido de la cuarta generación nace en 1990 cuando se embotellan por primera vez 7.000 litros de vino blanco y 7.000 litros de vino tinto. Además, son etiquetadas 1.500 botellas ya llenas de tinto de cosecha de 1984.

Todo esto gracias a una planta embotelladora que la Junta de Comunidades ofrece a las bodegas de la región.

Motivados por el éxito de los primeros embotellados se decide, en 1992, la compra de una planta embotelladora equipada con la más moderna tecnología que se instala en la antigua nave de cebada, acondicionada para tal efecto.

Se llenan las primeras botellas con la planta nueva: VIÑA CUERVA BLANCO COSECHA 1992 (7.000 botellas), VIÑA CUERVA TINTO COSECHA 1990 (10.000 botellas) y VIÑA CUERVA ROSADO COSECHA 1992 (4.000 botellas) Primer Premio a los vinos nuevos 92/93 en su categoría otorgado por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen “La Mancha”.

En los años 1996 y 1997 se sigue premiando la calidad de nuestros vinos siendo Medalla de Oro el VIÑA CUERVA TINTO RESERVA 1986 en los Premios Gran Selección, otorgada por la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha y Premio Nacional “Radioturismo y Gastronomía”. Así como Primer premio a los vinos nuevos 96/97 en la categoría de blancos.

Desde entonces esta marca tan familiar ha ido acumulando numerosos premios tanto nacionales como internacionales, sintiendo el orgullo del trabajo bien hecho la generación posterior, quinta ya desde la fundación de la bodega. Y lo que para nosotros es más importante, el reconocimiento y cariño de nuestros clientes, para quienes nunca falta sitio para un Viña Cuerva, su vino de siempre.

En la actualidad, Viña Cuerva sigue estando a la orden del día, siendo el vino fiel de cada vez más joven clientela, pasando el orgullo en este caso a la sexta generación.