«Navidad» Tras semanas planeando el mejor de los menús, comprando la mantelería más festiva y ultimando cada detalle, tienes que recibir a los invitados. Familia y/o amigos que esperan que la velada sea una de esas citas para recordar durante años.

En cuanto al orden de servicio, el protocolo aconseja que, en primer lugar, antes de servir cualquier comida, se sirva el vino. Puedes aprovechar el momento para explicar por qué has escogido el vino seleccionado. 

En cuestión de cantidades, y si no tienes muy claro cuánto vino comprar, lo mejor es coger siempre una botella de más, pensando en un consumo responsable (porque el vino sólo se disfruta con moderación). Así te aseguras de que no falta bebida en la mesa y no tienes que rescatar alguno de la bodega que desmerezca los anteriores.

Para evitar que el vino se caliente y no sea agradable de beber, no llenes la copa hasta arriba.

Por supuesto, por mucho que nos guste el vino, siempre debemos tener agua (con y sin gas). Es más, un truco muy recomendable: por una copa de vino, un vaso de agua. 

En un buen brindis (con nuestros espumosos) debe tener tres menciones imprescindibles. “En primer lugar, hay que agradecer la presencia a todos los invitados; luego, señalar la ocasión en la que nos reunimos y, finalmente, felicitar a los comensales con los mejores deseos que la ocasión requiere y el deseo de volver a reuniros”

Acuérdate de, cuando brindéis chocando suavemente el borde de la copa con la de los invitados que tenéis a vuestro lado, “mirar siempre a los ojos de las personas con las que estáis brindando. No hay forma de descortesía mayor que brindar y que no te miren, estaréis brindando sin realmente desear lo que el brindis significa”

FELIZ NAVIDAD y a disfrutar de vuestra velada